Tanto Paco como yo somos grandes amantes de la playa, así que tenemos la obligación de felicitar a nuestro compañero Juan Antonio, más conocido como el Elfo de la Malagueta, por haber propuesto y llevado a la práctica una actividad playera tan divertida, entretenida, deportiva, paisajística, etc.
Podría resumir las sensaciones que tuve durante la ruta diciendo que me lo pasé tan bien como cuando era niña y mis padres me llevaban a un parque de atracciones.
Por cierto, el gran colofón de la actividad fue una copiosa comilona que nos dimos en el chiringuito “Ayo”, “mundialmente” famoso por sus deliciosas paellas, donde más de uno demostró la gran cabida de su estómago repitiendo plato.
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